La pluma invitada: Coral Herrera se despide de Cupido

Iniciamos este mes una sección en nuestro blog que nos permitirá compartir cada mes la reflexión de una experta o experto sobre alguno de los grandes temas de interés para el ICI. Este mes, y en medio de la vorágine comercial descontrolada entorno al 14 de febrero, en la que la mayoría de las campañas publicitarias insisten en reforzar todos los mitos del amor romántico, hemos querido contar con la aportación de la experta Coral Herrera* que ha decidido escribir una “Carta de despedida a Cupido“.

Querido Cupido:

Las mujeres que ya no sufrimos por amor te escribimos esta carta de despedida para que quede constancia de que aquí se acaba la historia contigo: te decimos adiós para siempre, vamos a ponerle, por fin, un punto y final a tu extenso reinado.

Sabemos que ahora que estás desarmado, tienes la moral por los suelos, que tu ego está herido, que te sientes incapaz de adaptarte a los nuevos tiempos, que no sabes cómo relacionarte con las mujeres, que has perdido tu trono y te sientes desorientado, confuso, triste, y cabreado.

Nosotras ya no te vamos a cuidar más.

Ya no tienes poder sobre nosotras, porque ya nos hemos quitado la venda:

Ya no nos engañas más.

Ya no nos creemos los cuentos que nos cuentas,

ya no nos fascinan tus falsas promesas,

no nos dan miedo tus amenazas,

ni cedemos más al chantaje

ya sabemos que aunque no encontremos pareja, solas no nos vamos a quedar.

Ahora sabemos que no somos medias naranjas, sino frutas diversas. Sabemos que no existe el paraíso romántico, que tú no nos puedes dar la felicidad.

Ya no nos amenazas ni nos chantajeas con el miedo a la soledad,

porque ahora estamos unidas, y nos queremos mucho más..

Te vemos correr, huyendo de tí mismo, y ya no nos das pena: ahora sentimos mucha más empatía y solidaridad hacia nosotras que hacia tí.

Ahora en vez de cuidarte, nos cuidamos entre nosotras, y a nosotras mismas: de verdad, no te necesitamos más.

Ya sabemos qué hay después del final feliz: lo que nosotras queremos es volar.

Ahora que sabemos que tenemos derecho al placer y a disfrutar, y que tenemos derecho a vivir una buena vida, ya no nos para nadie, ya no nos para nada, y tú, querido Cupido, ya no nos estafas más.

Queremos vivir libres de explotación y sufrimiento, queremos vivir sin miedo y sin necesidad de ser amadas por un hombre, queremos trabajar por nuestro bienestar.

Nos has engañado con tus mitos demasiados siglos, ahora nos toca a nosotras ser dueñas de nuestro amor, y apropiarnos de nuestros sentimientos y emociones: la corriente ya no nos arrastra más, porque ahora sabemos nadar, y sabemos salir de las aguas turbulentas.

No nos vas a ver naufragar, nunca más.

Ahora llevamos nosotras el timón del barco,

nosotras decidimos las rutas en las que vamos a navegar.

Nos vas a ver unidas, lúcidas, despiertas, con los pies en la tierra, trabajando juntas para liberar al amor de toda su carga patriarcal.

Nos merecemos relaciones bonitas, sanas e igualitarias, y sabemos que bajo tu imperio era casi imposible construir un vínculo basado en el respeto y la ternura radical.

No nos conmueven tus lágrimas: tú no eres la víctima de esta estafa mundial.

Lloras porque no encuentras a la mujer ideal: una mujer sumisa, obediente, complaciente, servil, entregada a ti. Una mujer sin deseos propios, sin red social ni afectiva, sin inquietudes, sin pasado y sin futuro. Una mujer que no existe.

Has estado durante mucho tiempo leyendo el mismo cuento, sin darte cuenta de que había otras formas de amar,

y de que las mujeres ya no queremos estar de rodillas, nunca, nunca más.

Desde pequeño te enseñaron a divertirte haciendo sufrir a las mujeres, haciéndote creer que cuantas más mujeres enamoradas añadieras a tu colección, más poder tendrías sobre los demás.

Nos encerrabas en una jaula y nos hacías esclavas del amor,

pero encontramos la llave, abrimos puertas y ventanas, y echamos a volar.

Ahora te toca asumir que las mujeres ya no queremos pasarlo mal, y que ya no tienes ningún poder sobre nosotras,

porque lo que nosotras queremos, es tener compañeros para disfrutar.

Ahora ya no eres un dios: ahora eres uno más.

Desde que nos pusimos en pie ya no te vemos ni tan grande, ni tan hermoso, ni tan poderoso.

Ya no nos sentimos prisioneras del amor,

Ahora sabemos que queremos amar en libertad y en igualdad, y

no vamos a dar ni un paso atrás.

Nos educaron para ponerte en el centro de nuestras vidas, para adorarte y amarte de un modo absoluto y total.

Pero ahora sabemos que:

  • No queremos trabajar gratis para tí.
  • No queremos vivir adictas ni enganchadas al amor romántico.
  • No queremos ser prisioneras del amor.
  • No queremos depender de ningún hombre.
  • No queremos obedecer ni sufrir por amor.
  • No queremos sacrificarnos ni aguantar.
  • No queremos mentiras, chantajes, amenazas ni castigos.
  • No queremos relaciones de abuso, explotación y violencia.
  • No queremos resignarnos: sabemos que merecemos mucho más.
Ahora eres uno más, y te toca, como a todos, trabajar tu machismo.

Si quieres vivir en este siglo, tendrás que adaptarte a un mundo en el que las mujeres hemos tomado conciencia de nuestros derechos y libertades: ya solo queremos relacionarnos en igualdad.

Te toca hacer un viaje hacia tí mismo para conocerte mejor, y para trabajar tu egoísmo, tu ansia de poder, tu misoginia, tu narcisismo y tu egocentrismo.

Ahora te toca hacer autocrítica amorosa y constructiva, para aprender a ser mejor persona, y para dejar de hacer daño: no puedes seguir ignorando el dolor que tus necesidades y deseos provocan en los demás.

Es el momento de que dejes de leer el cuento de siempre y te des cuenta de que hay muchos más libros, muchas historias de amor, muchas formas de relacionarse.

En tu mito de siempre el chico conoce a la chica, salva al mundo, salva a la chica, y la chica solo tiene que dedicarse a esperar.

Nosotras ya sabemos que no nacimos para esperar,

ni para sufrir,

ni para servir.

Nacimos para disfrutar de este ratito de vida, y queremos disfrutarla con las mejores compañías.

El amor, recíproco, y los cuidados, mutuos

Ya sabemos que el amor tiene que ser recíproco y los cuidados tienen que ser mutuos: ya no aceptamos una relación en la que solo damos nosotras.

Ya no nos conformamos con las migajas del amor: no queremos exigir amor, ni mendigar más.

Ahora solo queremos amores de los buenos: amores en los que podamos ser nosotras mismas, en las que nos sintamos libres para irnos y para quedarnos, en los que podamos construir vínculos de apoyo y cuidados mutuos,

El amor del bueno no es una utopía, sino una realidad: ahora sabemos que podemos construir relaciones basadas en el respeto, el compañerismo, y el buen trato, ya no nos conformamos más.

El amor está en todas partes

Nuestra autoestima ya no depende de si tenemos o no pareja: sabemos que estamos rodeadas de amor por todas partes, que el amor está en todas las relaciones que tenemos con los espacios, las cosas, los animales, las plantas y los demás seres humanos.

El amor está en nuestras pasiones, en nuestra forma de ser y de estar en el mundo, y en la gente que nos cuida y a la que cuidamos. No podemos volcar todo nuestro amor en una sola persona: ya sabemos que da para mucha gente más.

Sabemos que para ti es duro asumir que ya no te queremos, y que ya no te necesitamos más. Ya no te idealizamos ni te mitificamos: no se puede disfrutar del amor si no es desde la igualdad.

Ahora que ya no tienes poder sobre nosotras, podrías empezar a trabajar contigo mismo para adaptarte a los nuevos tiempos, y para aprender a cuidarte, y a cuidar a los demás.

Revisa a fondo tu masculinidad: a tu princesa rosa no la vas a encontrar, y a las demás, ya no nos vas a utilizar más.

Que sabemos lo que queremos

Nos hemos rebelado contra la cultura patriarcal, y ahora ya sabemos lo que queremos:

  • Queremos amar en libertad
  • Queremos relaciones sanas y amores compañeros
  • Queremos liberarnos de la culpa
  • Queremos amar sin miedo
  • Queremos relacionarnos desde la empatía y la solidaridad
  • Queremos cuidarnos a nosotras mismas
  • Queremos cuidarnos entre nosotras
  • Queremos dar y recibir mucho amor del bueno

Querido Cupido, aquí se acabó el romance: ya no nos envenenas más.

Ahora estamos aprendiendo a volar, y tú eres un rey sin trono y sin sirvientas, te toca empezar a trabajar.

Adiós para siempre, Cupido: por fin somos libres, nuestra primavera acaba de empezar.

*Coral Herrera es Doctora en Humanidades y Comunicación por la Universidad Carlos III de Madrid y la creadora del Laboratorio del Amor. Ella misma se define como “comunicadora y ciberactivista”.

Un comentario en “La pluma invitada: Coral Herrera se despide de Cupido”

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